¡Bienvenidos de nuevo a este vuestro blog, amantes de la buena cocina y los videojuegos!
Pues esta es otra de esas veces que nos toca colaborar con otro medio amigo, pero a diferencia de participaciones anteriores esta tiene un toque especial. Y decimos especial porque no puede haber mejor manera de aportar nuestro granito de arena a una causa tan bonita como la que han vuelto a realizar nuestros amigos de ese gran programa de podcast que es Sin Pelos en los Bits con la ayuda de otros grandes de las ondas como son las buenas gentes de Estamos al Mando.
Y es que no son pocas las ocasiones que estos compañeros han realizado programas de este estilo. Pero bueno, que como siempre nos vamos por las ramas, con esto queremos deciros que, gracias a este tipo de iniciativas, muchos creadores de contenido van a poder participar en esta grata labor aportando contenido que pueda hacer mayor esta propuesta y llegue a muchísimas más personas que puedan participar aportando lo que se pueda. Sí, al igual que los participantes, vosotros queridos lectores y oyentes podéis dejar vuestra huella a través de una pequeña donación con la que ayudaréis a una de las asociaciones de las que se hablarán en el programa.
Dicho esto, vamos a explicar algo más de que trata el tema, pues en este nuevo episodio que nos traen estos dos grandes espacios, cada invitado hablará de una película que disfrutó en su infancia, pasando después por un baremo en el que el jurado compuesto por integrantes seleccionados por ambos programas decidirá cual de ellas es la mejor de todas, siendo elegida la MEJOR PELÍCULA DE LA INFANCIA.
Y ahora os preguntareis ¿Y cual es el premio para la obra elegida? Pues cada participante elegirá una ONG que recibirá la cantidad recaudada por todos los invitados y todo aquel que quiera aportar a la causa, siempre que su candidatura sea la ganadora entre tanta buena elección de películas comentadas, por lo que venza quién venza habrá un ganador que realmente merezca esa donación.
Por ello y desde estas palabras que os dejamos, os animamos firmemente a participar bien de manera económica o bien compartiendo tanto este post como los enlaces del programa que os dejaremos a continuación para su escucha, para que lleguen a todos los rincones de las redes y esta tan buena causa sea propicia para esa organización ganadora que seguro ayudará a más de uno en las distintas y difíciles situaciones en las que se encuentren. Este, está dividido en tres partes para una escucha más amena. También os dejamos el enlace por si queréis colaborar dejando un donativo y que esta iniciativa llegue a un alto nivel de participación.
https://ko-fi.com/podcastbenefico
Nosotros, nos sentimos muy pero que muy orgullosos de poder participar, más incluso casi después de estropear el programa con el asco de voz de nuestro representante, pero aún así estamos agradecidos al máximo tanto con los amigos de SPB como por Estamos al Mando, dejándonos tener un hueco entre la multitud de titanes del mundo del podcasting que conforman la participación de este programa que vais a poder escuchar en tres partes desde la plataforma Ivoox a través de ambos espacios, como por todos los programas invitados que compartirán también por medio de sus sitios.
Nuestra participación va de la mano con una película que durante nuestra infancia nos hizo pasar ratos muy agradables, sobre todo por su temática, pero además de hablar de ella (escuetamente eso sí, que no sabemos analizar películas). Por ello, vamos a dejar constancia de nuestra participación en esta causa a través de una receta que por lo menos a nosotros nos evoca sabores y recuerdos y que nos transporta directamente a esos tan buenos ratos que pasamos siendo niños, bien a la hora en la que nos poníamos a ver cualquier serie o película, a disfrutar de una buena lectura, el momento en el que nos colocábamos delante de los mandos de la consola de turno o pasando un rato genial con todas aquellas personas que estaban a nuestro lado en ese momento. Sí, esta será una de las pocas elaboraciones que poco o nada tienen que ver con los videojuegos, pero al fin y al cabo este nuestro blog no deja de ser un sitio donde estamos enamorados de la comida y que mejor manera para demostrarlo que de la manera tan buena y justa que representa esta iniciativa.
Así, y tras rebuscar en nuestra memoria dimos con la que puede ser la candidata perfecta para representar nuestra participación siendo la elegida esa peliculaza que se llama: «Rex, un dinosaurio en Nueva York´´
¿Y que hizo que esta llamase nuestra atención? Pues nada más y nada menos su trama y, como bien dijimos unos párrafos más arriba, su temática, porque ¿quién de niño no quiso tener de amigo a un dinosaurio? ¿Y de un dinosaurio que habla y tiene personalidad?
Pues eso es lo que encontraremos en esta historia que empieza cuando el Dr. Neweyes viaja a través del tiempo, hasta la era mesozoica para secuestrar cuatro dinosaurios, con el fin de llevarlos hasta el Futuro Medio y mostrarlos a los niños en un museo de ciencia natural. Una vez en esa época consigue capturar y drogar a los dinosaurios, que responden a los efectos de uno de sus inventos, humanizándose, teniendo personalidad y la capacidad de hablar.
Cuando tienen cordura, el científico les muestra a los dinosaurios la Radio de los Deseos, un invento que sintoniza los deseos de la humanidad; especialmente, los deseos de los niños.

Una vez vuelven al futuro, los dinosaurios se pierden y se encuentran con los protagonistas humanos de la aventura. De esta manera cruzarán la ciudad montando buena jarana para llegar al destino que buscan, un circo donde quieren trabajar los niños y que estará regentado por el villano de turno.
A partir de aquí, lo típico, deberán enfrentarse a esta persona con tan pocas buenas intenciones y resolver la papeleta, pero no vamos a decir nada para no entrar en tema spoilers y podáis disfrutar de la película.
Una película que hizo las delicias de todos aquellos niños, que, como nosotros, vivimos de primera mano esa dinomanía que surgió a principios de los años 90, gracias sobre todo al tirón provocado por ese otro peliculón que fue «Jurassic Park´´. Y es que, estas dos obras pueden decirse que van de la mano, pues aún estrenándose en esos primeros años de la década comparten el mismo director, que no es otro que el señor Steven Spielberg. Además, tiene muchos toques de ciencia ficción que vamos a poder ver en muchos de los inventos distópicos que nos ensenarán en algunas partes de la película, así como por los viajes en el tiempo, que mezclados con algunos tintes de aventuras hace que la película sea perfecta para visualizarla en cualquier momento. Mención aparte, cuenta una banda sonora bastante marchosa sobre todo con el tema que se marcan en cierta parte de la película en la que podemos encontrar también bastantes Easter Eggs de otras obras del director que se verán en pantalla de forma descarada. Como curiosidad añadida, el final de la trama fue censurado en EEUU, pero aquí pudimos disfrutar del verdadero y agónico final que le espera al villano, sin endulzar el guion, que para eso ya están otras compañías de animación o la receta que os traemos enseguida.
Pues esta, sin más, ha sido nuestra recomendación y en el caso de que esta película sea la elegida, nuestro granito de arena se va a ir destinado a Juegaterapia, esa asociación que, a través de medios lúdicos, ayuda a todos esos pequeños gigantes a sobrellevar esos malos ratos que conlleva la enfermedad con la que luchan.
Ahora, vamos con lo prometido, a elaborar esa receta que tan buenos ratos y meriendas nos hizo pasar durante nuestra infancia, tanto o más que las películas de las que se hablarán en el programa y que seguro que a muchos de vosotros os desbloquea más de un recuerdo cual trofeo de videojuegos.
Por ello, nuestra elaboración será la de una tarta de galletas y chocolate, aderezada con una rica crema pastelera que os hará transportaros a todos aquellos eventos en los que esta elaboración os endulzó el día y que también os sacará una sonrisa recordando a aquella persona que elaboró este manjar para vuestro disfrute y que os permitió guardar este grato sabor en vuestra nostalgia gastronómica.
Sin más dilación, enfundémonos el delantal, le damos al botón de inicio y a cocinar se ha dicho
¡Esperemos sea de vuestro total agrado!
PRESSTARTCOOK
Tarta Merienda Nostálgica
Ingredientes
Para la tarta
400 Grs Chocolate para Fundir
250 Ml Leche
150 Ml Leche para infusionar
1,5 paquetes de Galletas Tostadas (o tipo María)*
50 Grs Mantequilla
C/S Grageas Chocolate
Para la Crema Pastelera
400 Ml Leche
30 Grs Harina Maíz
100 Grs Azúcar
3 Yemas Huevo
1 Rama Canela
½ Piel Limón
Elaboración
Lo primero que vamos a elaborar será la crema pastelera, para que, una vez hecha, vaya atemperándose y podamos utilizarla sin problemas.
Para ello, vamos a poner al fuego un cazo 300 mls de la leche, la rama de canela y la media piel del limón, a fuego medio/alto teniendo en cuenta que deberemos retirarlo en el momento en el que empiece a hervir. Tapamos y dejamos que se infusione durante 30 minutos.


Mientras tanto, vamos a blanquear las tres yemas con el azúcar, removiendo bien para que se integre y no dejen grumos. Ahora vamos a disolver la harina de maíz con los 100 mls de leche restante y removemos. Nos queda solo añadir esta mezcla a las yemas y remover bien para que todo quede bien formado.






Una vez hecha esta mezcla, añadiremos encima y poco a poco la leche ya atemperada e infusionada, colándola para quitar los restos de limón y canela. Ponemos a fuego medio y con paciencia vamos removiendo en círculos hasta que la crema empiece a tener la textura deseada y con cuidado que no se ponga a hervir. Retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente durante unos minutos. Acto seguido, taparemos con papel film sobre la base de la crema para que no cree una costra y la meteremos en la nevera mientras vamos montando la tarta.






Para ello, primeramente, vamos a poner la leche a calentar, añadiendo la mantequilla para que se derrita y el chocolate troceado. Removemos bien para se funda y no deje grumos. Apagamos el fuego y dejamos reposar.



Mientras el chocolate espera, vamos a colocar en nuestro molde favorito una base de galletas previamente remojadas en leche (solo durante un momento para evitar que se deshagan), de forma que tape todo el fondo del molde, si tenéis que romperlas no pasa nada, solo que el fondo quede tapado totalmente.
Acto seguido, vamos a poner una capa del chocolate para después y con la ayuda de una manga pastelera, colocar la crema pastelera.
Ponemos de nuevo otra capa de galletas, otra de chocolate, otra de crema, otra de galletas y finalizamos con otra capa final de chocolate.
Dejamos reposar y hacemos hueco en la nevera para guardarla al frío durante unas horas. Unas 8 valen, pero estará mucho más rica para el día siguiente.


















Antes de servir decoramos con grageas de chocolate o con la decoración dulce que más os guste.



Y a partir de aquí, solo queda disfrutar del resultado, rememorando gratos recuerdos, escuchando este enorme programa, leyendo este grato post y colaborando con tan bonita iniciativa que seguro llega a tener una participación máxima para ayudar a quienes más lo necesitan.
Nosotros sin más nos despedimos hasta la siguiente entrada. Un fuerte abrazo, queridos lectores. Y ya sabéis, colaborad sin falta con esta grata causa compartiendo esto por todos lados y teniendo nuestra gratitud infinita por hacerlo.
INSERT COIN
*Podéis utilizar cualquier tipo de galleta, siempre que sean un poco rígidas y no absorban demasiado la leche al ponerlas a infusionar.













